¿sabés qué hace una Doula?

doula_birth.jpg_726427486El embarazo, el parto y la crianza del bebé son experiencias únicas que pueden vivirse de mejor manera con la contención y asistencia de una figura femenina preparada para desempeñar ese papel, la doula.

Antiguamente, cuando los nacimientos se realizaban en los hogares, la futura mamá solía estar acompañada por familiares, amigas o vecinas en el momento del parto. Personas que le brindaban su apoyo desde la experiencia. Con el paso del tiempo y los cambios en la sociedad este vínculo, que se generaba de forma espontánea, se fue perdiendo.
Hoy es habitual que las parejas enfrenten solas este proceso, asistidas por con un gran equipo médico extremadamente especializado pero sin el sostén emocional que se daba en las relaciones de acompañamiento de antaño. Para recuperar los beneficios que representaba ese apoyo para las madres, desde hace unos años surgieron en diferentes países las doulas, mujeres que asisten a otras en el momento de dar a la luz y durante el puerperio priorizando el aspecto humano, independientemente de la atención médica y especializada.
Las doulas brindan un acompañamiento personalizado a la futura mamá durante el parto, la lactancia y la crianza de los niños. En primer término, la ayudan a realizar una adecuada capacitación para llevar adelante todo el proceso a partir del embarazo. Pero además su presencia es fundamental en los nacimientos que, alentados por organizaciones que promueven los partos respetados, se llevan a cabo en los hogares, a la vez que también se puede contar con su apoyo en hospitales, maternidades y sanatorios.

En estos espacios, su labor se centra en generar las condiciones que la pareja necesita (otra función de la doula es la contención y la defensa del rol del papá durante el proceso): como cuidar la iluminación, la temperatura y los sonidos, ya que es muy importante la comodidad de la mujer que va a parir para que se produzca un parto saludable.
Sabemos que la oxitocina, que es la hormona que produce las contracciones y permite el parto, no puede ser segregada si la mujer pruduce adrenalina, si está asustada, insegura, si se siente observada, si tiene frío, si tiene que pensar, razonar o contestar preguntas, o si se siente sola.
Está demostrado que la presencia continua de la doula en estos ámbitos conlleva varios beneficios como la reducción del pedido de anestesia por parte de la embarazada al lograr controlar la respiración y la frecuencia de las contracciones.

Las doulas confían en el cuerpo de las mujeres y en sus necesidades. Pueden hacerles masajes, ayudar a deambular, ofrecer una comida o dejar sola a la pareja si así ésta lo desea. La doula es una testigo del parto que muchas veces cuesta recordar, por esto, cuida la memoria de ese momento único. Muchas madres eligen el acompañamiento de doula para “estirar” el trabajo de parto en casa, con la intimidad y la comodudad de ese ambiente, y luego partir hacia la institución con la dilatación más avanzada.
La doula no tiene una formación académica específica que la habilite a desarrollar ese rol, pero debe reunir algunas características básicas. Además de ser una persona paciente, comprensiva y sensible y de haber sido mamá, debe tener conocimientos sólidos y variados sobre embarazo, parto, puerperio, lactancia materna y crianza en general.

En Argentina existen diversas instituciones que ofrecen capacitación para mujeres que quieren desempeñarse como doulas, con algunas diferencias en el enfoque pero con el mismo objetivo. Allí se las prepara para conocer la fisiología del parto normal, los pormenores que pueden surgir y las características de la cesárea. También se las ayuda a comprender las cuestiones emocionales propias del proceso que vive la futura mamá desde el inicio del embarazo, y se las instruye respecto de la importancia del vínculo de la madre y el bebé y de la lactancia materna.
En nuestro país la figura de la doula no está oficializada, pero de alguna manera está amparada por la Ley Nacional 25.929,que establece el derecho de la mujer que va a parir a elegir a una persona para que la acompañe durante el parto y en todo el proceso previo.
Las doulas también pueden seguir acompañando durante el puerperio y por un período de hasta dos años. Ayudan en los procedimientos del posparto, colaboran en el cuidado de la casa y de los demás hermanos para tranquilizar a la madre y liberarla de cargas, facilitan el establecimiento temprano de la lactancia materna y mantienen contacto permanente para cualquier consulta brindándole seguridad a la mamá.

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